Nuevas evidencias sobre asesinato del General Schneider

Washington Post publica conclusiones de John Dinges y vocero de la CIA contesta. Inédito: Libro secreto de la CIA contradice a Kissinger

En Chile muchos creen que la CIA organizó el atentado del 22 de octubre de 1971 que terminó con la vida del comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, discount el general René Schneider. Sin embargo, viagra las evidencias concretas y contundentes siempre han faltado. Hasta ahora. Esta semana salieron a luz conversaciones grabadas en las que Henry Kissinger y el Presidente Richard Nixon, hablaban sobre Chile, bromeando sobre un asesinato cometido por la CIA. ArchivosChile publica en forma exclusiva extractos de un libro secreto de la CIA que responsabiliza explícitamente al entorno de Nixon por el asesinato de Schneider.

Generales Carlos Prats y René Schneider

Generales Carlos Prats y René Schneider (a la derecha), ambos asesinados en el contexto de la violencia política chilena.

En esferas políticas en Estados Unidos todavía se acepta la versión de Henry Kissinger, mano derecha del presidente Nixon y encargado directo en la época de todas las operaciones secretas de EEUU para evitar que Salvador Allende asumiera la presidencia. Kissinger sostiene que el asesinato de Schneider no fue obra de la CIA, sino de un grupo de civiles y militares que habría actuado en forma autónoma y que rompió sus vínculos operacionales con la CIA una semana antes.

Esta semana, el periódico Washington Post reprodujo conclusiones mías sobre las nuevas evidencias en éste caso. Ahí declaré que la conversación grabada de Nixon y Kissinger, revelada recientemente, se refiere lógicamente al asesinato de Schneider y deja en claro que fue una operación de la CIA.

El vocero de la CIA, Paul Gimigliano, rechazó mi interpretación de las nuevas evidencias, diciendo que “este incidente de octubre de 1970 -hace casi cuarenta años- ha sido, como yo lo entiendo, totalmente diseccionado, examinado e investigado”.

En esta primera edición del Blog ArchivosChile, publicamos la citada columna del Washington Post, que contiene el texto de la conversación entre Kissinger y Nixon, el analisis mío y la respuesta completa del vocero de la CIA.

Finalmente, agrego evidencias inéditas obtenidas desde la biografía secreta de Richard Helms realizada por la CIA, que contradice la versión oficial de Kissinger.

Las evidencias nuevas arrojan dudas serias sobre las conclusiones de las comisión investigadora Church, del año 1975, que aceptó las coartadas de Kissinger. Al contrario a los dichos del vocero de la CIA, el tema de un posible participación directa de EEUU en un asesinato en Chile no ha sido investigado, a excepción de algunos intentos no-oficiales de periodistas y el esfuerzo judicial infructuoso de la familia Schneider. Estas nuevas pistas deben formar parte de una nueva investigación de este tema tan delicado, tanto en EEUU como en Chile.

–John Dinges, ArchivosChile

Nixon y Kissinger bromearon acerca de un asesinato en Chile

Por Jeff Stein, “SpyTalk”

Washington Post

El Presidente Richard M. Nixon y su consejero de Seguridad Nacional, Henry A. Kissinger, bromearon que una Agencia Central de Inteligencia ‘incompetente’ había tenido problemas llevando a cabo exitosamente un asesinato en Chile, revelan grabaciones desclasificadas del Despacho Oval de la Casa Blanca.

En la época de la conversación, en 1971, Nixon y Kissinger se esforzaban para minar la administración socialista del Presidente chileno Salvador Allende, quien moriría dos años después en un golpe militar apoyado por los EEUU.

Uno de los personajes claves que impidió a los generales chilenos quienes planeaban derrocar a Allende fue el comandante en jefe del ejército chileno, René Schneider, quien fue asesinado durante un fallido secuestro perpetrado por militares derechistas.

La cuestión del papel de la CIA en la muerte de Schneider ha sido discutido vehementemente por décadas.

Las cintas nuevas no acabarán la controversia, pero añaden pruebas persuasivas que la CIA por lo menos intentaba eliminar a Schneider y quizás con la complicidad de Nixon y Kissinger.

El intercambio clave entre el Presidente y su consejero para la Seguridad Nacional ocurrió el 11 de junio de 1971.

Hablaban de otro asesinato en Chile, esta vez de uno de los adversarios políticos de Allende, el ex ministro interior del partido democrático cristiano, Edmundo Pérez Zujovic, quien fue asesinado el 8 de junio, 1971 por un grupo de extrema izquierda.

Al enterarse de que algunos en la prensa chilena culpaban a la CIA por el asesinato de Pérez Zujovic, Nixon reaccionó con incredulidad. Kissinger bromeó que la CIA fue “demasiado incompetente”. Aquí el texto:

Kissinger: Están echando la culpa a la CIA.

Nixon: ¿Por qué carajo lo asesinaríamos?

Kissinger: Pues, a) no podríamos. Somos…

Nixon: Sí.

Kissinger: …La CIA es demasiado incompetente hacerlo. Te acuerdas…

Nixon: Sí, pero lo mejor es [palabras no claras].

Kissinger: … cuando sí intentaron asesinar a alguien, necesitaron tres intentos…

Nixon: Sí.

Kissinger: …y [el hombre] vivió tres semanas después.

“Los comentarios parecen concordar con los hechos que sabemos, según las investigaciones del Congreso de las acciones secretas de la CIA en esa época, acerca del asesinato de Schneider y al mismo tiempo contradicen las negaciones oficiales de la CIA” dice John Dinges, el autor de dos libros sobre Chile, incluyendo Operación Cóndor: Una Década de Terrorismo Internacional en el Cono Sur.

“Dos grupos chilenos, ambos con vínculos a la CIA, llevaron a cabo tres intentos de asesinar al general y en el tercero intento le acribillaron. Padeció por tres días (no tres semanas) antes de morir en el 25 de octubre de 1970” añadió Dinges.

“La negación de Kissinger, en su libro y en declaraciones hechas ante el Congreso, se basa en que la CIA había roto contacto con el grupo antes de que realizara el tercero y exitoso atentado contra el general. El lenguaje claro de los comentarios entre Kissinger y Nixon y la afirmación de Nixon de esos mismos comentarios, ratifica que el asesinato-secuestro fue una operación de la CIA” dijo Dinges.

“Eso es una inferencia perfectamente racional hecha un experto en Chile y Latinoamérica” dijo Richard Moss, uno de los investigadores que descubrió esta y varias otras cintas de la Casa Blanca de Nixon para su publicación en www.nixontapes.org. Pero añadió: “pensamos que la cinta misma es sugestiva pero no concluyente”.

Por su parte, la CIA dijo que no hay nada nuevo en la cinta, que es una de 3.700 horas de grabaciones hechas entre el febrero de 1971 y el julio de 1973, mayoritariamente en el Despacho Oval. Durante casi todo ese período Allende era el presidente elegido de Chile.

El portavoz para la CIA, Paul Gimigliano, rechazó la interpretación de Dinges, ex director de la Radio Pública Nacional en los Estados Unidos (NPR por sus siglas en inglés) y hoy Godfrey Lowel Cabot y profesor del periodismo en la Columbia University.

“Este incidente de octubre de 1970 -hace casi cuarenta años- ha sido, como yo lo entiendo, totalmente diseccionado, examinado e investigado” dijo Gimigiliano en respuesta a una pregunta. “Y ahora, basándose en la interpretación de una parte de una conversación, ¿es la hora de una conclusión completamente distinta?. Por favor”.

Washington Post, 2 de julio de 2010.

Lea la nota original del Washington Post en inglés

Otras nuevas evidencias sobre Schneider también apuntan a la responsabilidad de Kissinger y Nixon

Por John Dinges

Al contrario a lo dicho por Kissinger y el vocero de la CIA, las pocas investigaciones oficiales sobre la posible participación directa de EEUU en el asesinato de Schneider, como la Comisión Church de Congreso de Estados Unidos, dejan muchas preguntas abiertas. La versión de Kissinger, repetida muchas veces, que los asesinos actuaron solos, fue aceptada por la Comisión Church sin resolver una seria de contradicciones en las evidencias. Entre ellas están los documentos desclasificados de la misma CIA y las conclusiones de la investigación judicial en Chile.

Han pasado muchos años, pero nuevas evidencias siguen saliendo de los archivos secretos de los EEUU. Éstos no avalan precisamente la versión de “manos limpias” de Kissinger. Al contrario, las nuevas evidencias dejan cada vez más dudosos sus dichos.

Pude conseguir una copia de la biografía oficial del ex director de la CIA Richard Helms, escrita secretamente por ese organismo basándose en entrevistas con Helms antes de su muerte. Llegó a mis manos como documentación para una investigación más acabada del caso Schneider. Helms, jefe de la CIA durante su acción encubierta contra Allende, desmiente explícitamente a Kissinger. Como contexto, hay que entender que “Track II” se refiere a las operaciones golpistas que coordinaba la CIA con militares chilenos y el grupo del ex general Roberto Viaux, quien encabezaba el atentado que mató a Schneider.

“In his memoirs Kissinger has written that he then [October 15, 1970] ordered Track II terminated, and that as far as he and President Nixon were concerned, his order ended all covert activities seeking to prevent Allende’s election. [Kissinger, White House Years, pp 674, 676] If this was Kissinger’s intention, it was not understood by Karamessines [jefe de las operaciones en Chile] or the CIA.”

Traducción: “En sus memorias Kissinger escribió que entonces [el 15 de octubre de 1970] ordenó terminar Track II y en cuanto les incumbe a él y al Presidente Nixon, su orden puso fin a toda actividades encubiertas destinadas a prevenir la elección de Allende. [Kissinger, White House Years, pp 674, 676] Si esa fue la intención de Kissinger, no fue entendido así ni por Karamessines (jefe de las operaciones en Chile) ni por la CIA.”

El texto de la CIA apunta claramente, en el párrafo que sigue, a la responsabilidad de Nixon y Kissinger en la muerte de Schneider:

“It would, nevertheless, be unfair to assign CIA, as an instrument of American policy, principle responsibility for Schneider’s death. This burden must properly rest on an administration that insisted on sparing no effort to deny Allende the presidency.”

Traducción: “Sería injusto, sin embargo, achacar a la CIA, como instrumento de la política americana, la responsabilidad principal de la muerte de Schneider. Esa carga debe descansar correctamente sobre una administración [de Nixon] que insistía en no ahorrar ningún esfuerzo para negar la presidencia a Allende.”

Fuente: Robert M. Hathaway, Richard Helms—As Director of Central Intelligence (CIA 1993; declassificado parcialmente en 2006).

Otros enlaces de interés:

Las cintas han sido analizado también por el investigador estadounidense Peter Kornbluh, de National Security Archive y asociado de ArchivosChile. Vea la nota acá

Las cintas de Nixon se encuentran en: www.nixontapes.org

Programa 60 Minutes de CBS News investiga caso Schneider

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